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Cliente absuelto tras una denuncia instrumental por violencia de género
Libre absolución en un procedimiento por delito de violencia de género en Granada
Nuestro despacho consiguió una sentencia absolutoria en un procedimiento por delito de violencia de género tras demostrar la falta de credibilidad del relato acusatorio y la inexistencia de pruebas objetivas compatibles con la agresión denunciada.
El caso presentaba una elevada complejidad, ya que el cliente se enfrentaba a acusaciones por un presunto delito del artículo 153.1 y 3 del Código Penal, con importantes consecuencias personales, familiares y patrimoniales.
Situación inicial: denuncia por presuntos malos tratos tras once años de convivencia
El procedimiento se inició tras la denuncia presentada por la pareja del acusado, con quien mantenía una relación de más de once años y dos hijos en común.
La denunciante acudió a dependencias de la Guardia Civil manifestando haber recibido varios puñetazos en el rostro por parte de nuestro representado. A raíz de dicha denuncia, se activó una valoración policial de riesgo alto, circunstancia que comprometía gravemente la situación personal del cliente.
Además de las posibles consecuencias penales, el procedimiento podía afectar directamente a:
- la custodia de los hijos menores,
- el uso de la vivienda familiar,
- y la estabilidad económica y familiar del acusado.
Aunque inicialmente los agentes actuantes reflejaron un ligero enrojecimiento facial, el posterior informe médico forense resultó determinante al no apreciar lesiones externas ni hallazgos compatibles con la agresión descrita.
El problema jurídico: presunción de inocencia frente al testimonio de la denunciante
La principal dificultad jurídica residía en combatir una acusación sustentada esencialmente en la declaración de la denunciante.
En este tipo de procedimientos, el testimonio de la supuesta víctima puede llegar a tener suficiente entidad probatoria si cumple determinados requisitos de credibilidad, persistencia y coherencia.
Por ello, la estrategia de defensa debía centrarse en demostrar:
- la falta de verosimilitud del relato,
- la existencia de intereses espurios,
- y las contradicciones existentes entre la denuncia y las pruebas objetivas.
El reto era especialmente relevante debido a la existencia de una aparente corroboración inicial derivada del enrojecimiento facial reseñado por los agentes actuantes.
Estrategia de defensa: análisis de credibilidad y desmontaje de la acusación
Nuestra actuación se basó en un estudio exhaustivo de la cronología de los hechos y de los verdaderos intereses existentes detrás de la denuncia.
Detección de un interés patrimonial y económico
Durante el análisis del procedimiento detectamos que la denunciante mantenía un claro interés en obtener el uso exclusivo de la vivienda familiar.
Acreditamos que existía un conflicto previo relacionado con la propiedad y utilización del inmueble, circunstancia esencial para comprender el contexto real de la denuncia.
Testifical clave que cambió el rumbo del procedimiento
Uno de los elementos más relevantes del juicio fue la declaración de un familiar de la denunciante.
Este testigo confirmó que, el día anterior a la supuesta agresión, la denunciante había acudido a un establecimiento público donde increpó al acusado manifestándole expresamente:
“Te voy a quitar la casa, te vas a quedar sin ella”.
Esta declaración resultó fundamental para acreditar la existencia de amenazas previas vinculadas al uso de la vivienda y reforzó la tesis de la instrumentalización de la denuncia.
Ausencia total de lesiones compatibles con la agresión denunciada
Otro aspecto decisivo fue la contradicción entre la gravedad de los hechos denunciados y el resultado del informe médico forense.
La supuesta agresión consistía en varios puñetazos en el rostro, pero el estudio pericial descartó completamente la existencia de:
- lesiones,
- hematomas,
- inflamaciones,
- o cualquier anomalía física compatible con dichos golpes.
Esta ausencia de evidencia objetiva resultó incompatible con la versión sostenida por la acusación.
Resultado: sentencia absolutoria.
Finalmente, el procedimiento concluyó con una sentencia absolutoria.
El tribunal entendió que el relato de la denunciante carecía de la solidez, coherencia y credibilidad necesarias para destruir la presunción de inocencia del acusado.
La resolución judicial consideró acreditado que la denuncia había sido utilizada como instrumento dentro del conflicto existente por la vivienda familiar y la situación de los menores.
Gracias a la estrategia de defensa desarrollada por nuestro despacho, el cliente quedó absuelto de toda responsabilidad penal.
Abogados especialistas en violencia de género y defensa penal en Granada
En nuestro despacho contamos con amplia experiencia en procedimientos penales complejos relacionados con violencia de género, amenazas, lesiones y conflictos familiares.
Analizamos cada asunto de forma estratégica, estudiando en profundidad las pruebas, la credibilidad de los testimonios y las posibles contradicciones procesales para ofrecer la mejor defensa posible.
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